Clínica Dual
Cirugía y Tratamientos Estéticos
Es el procedimiento quirúrgico que se utiliza para corregir el exceso de piel en los párpados superiores caídos y/o las bolsas que aparecen debajo de los ojos, con el fin de rejuvenecer, evitar aspecto de cansancio e incluso interferencias en la visión. Se puede intervenir solamente la piel de los párpados superiores o ambos párpados (superiores e inferiores) de requerirlo.
Aquellas personas que tienen bolsas grasas en los párpados (sensación de hinchazón), y un exceso antiestético de piel. Normalmente son rasgos que aparecen a partir de los 30 años, pero pueden presentarse en personas más jóvenes con carácter hereditario o en enfermedades como el hipertiroidismo.
La intervención suele durar entre 30 minutos y una hora aproximadamente, y se realiza generalmente con anestesia local y una sedación suave.
En el párpado superior se retira la piel y las bolsas, mediante una incisión que queda escondida en el pliegue, pasando desapercibida desde el primer momento.
En el párpado inferior la incisión se realiza cerca de las pestañas; y, cuando no es necesario retirar piel (personas jóvenes), se puede optar por retirar solo las bolsas de grasa, mediante el abordaje interno (por dentro del párpado o abordaje transconjuntival).
Finalizada la operación, es necesario aplicar frío (compresas frias) sobre los párpados para disminuir el edema y los moratones. Esta intervención se suele realizar de forma ambulatoria, y el paciente se va a casa a las dos o tres horas, más o menos.
Una vez en casa, hay que mantener compresas frías o hielo durante 48 horas, la cabeza alta, y tomar a lo sumo algún calmante tipo paracetamol el primer día, al ser normalmente una intervención casi exenta de dolor, calificándolo más de molestias moderadas. Se deberán seguir las indicaciones en cuanto al aseo de los ojos, y es bastante normal que aparezca sensación de tirantez o de ojo seco o lagrimeo.
Los puntos se retiran a partir del cuarto a sexto día, y aunque el paciente no queda incapacitado en ningún momento, resulta necesario un mínimo de 4-5 días para incorporarse a la vida normal. No obstante, las equimosis, siempre presentes en mayor o menor grado, tardan entre 7 y 10 días en desaparecer.
Mención especial requieren aquellas personas que utilizan lentes de contacto, que deberán evitar su utilización por un periodo de dos semanas.
Las complicaciones son raras, siendo normal, durante los primeros días, un ligero malestar, lagrimeo e intolerancia a la luz, e incluso cierta dificultad a la acomodación de la vista, dehiscencia de la herida. Entra dentro de lo normal una pasajera dificultad en cerrar completamente los párpados, sobre todo durante el sueño. Puede aparecer también hematoma cutáneo o subconjuntival, conjuntivitis.
Ojo redondo: en este caso se ve una banda blanca bajo el iris, cuando ésta es igual o menor a 1 mm., es pasajera; pero si es mayor, evidencia un exceso de resección de piel.
Ectoprión: ocurre cuando el párpado inferior queda caído y ligeramente evertido, y se produce por un exceso de resección cutánea. Para tratarlo es necesario realizar un injerto de piel, con el que se consigue un resultado estético aceptable.
Hematomas: es la acumulación de sangre que se produce cuando un vaso sangra después de la intervención.
Epífora o Lagrimeo: se produce cuando hay algún factor de irritación (hilo), una queratitis de exposición (resecamiento de la cornea), o a veces por una conjuntivitis infecciosa. En los tres casos, se resuelven fácilmente. Puede ocurrir también por una alteración en las vías lacrimales, generalmente de origen inflamatorio y carácter transitorio.
