Efectos en el pecho del embarazo y la lactancia

efectos en el pecho del embarazo y la lactancia - clinica dual

Durante el embarazo, y también después de él, concretamente en la lactancia, el cuerpo de la mujer cambia muchísimo. En Clínica Dual, clínica de cirugía estética de Valencia, nos hemos dado cuenta de que una de las partes que más preocupa a las mujeres en estas dos etapas son, sin duda, los pechos.

Por este motivo queremos contaros en este artículo los efectos del embarazo en el pecho y, también, los efectos de la lactancia en el pecho.

Efectos del embarazo en el pecho

A continuación te hablamos de algunos de los efectos en el pecho más destacados durante los meses de embarazo de una mujer: aumenta la sensibilidad, aumenta el tamaño, pigmentación en los pezones y aumentan las glándulas Montgomery, entre otras cosas.

  • Aumenta la sensibilidad: durante el embarazo es muy habitual que aumente la sensibilidad en el pecho de las mujeres. En algunos casos, un simple roce, e incluso el sujetador, puede llegar a ocasionar molestias.
  • Aumenta el tamaño: durante el embarazo también es habitual que los pechos aumenten el tamaño. Como este aumento es rápido y la piel de la zona se estira mucho se pueden llegar a generar estrías.
  • Pigmentación en las areolas y pezones: durante el embarazo también se dan muchos cambios hormonales en las mujeres, estos cambios hacen que en los meses de gestación la melanina del cuerpo aumente y con ello aumenta la pigmentación de algunas zonas del cuerpo, como por ejemplo: los pezones y areolas.
  • Aumentan las glándulas de Montgomery: en los meses del embarazo también aumentan y se engrosan las glándulas Montgomery, es decir, las pequeñas glándulas situadas en la areola, alrededor del pezón que tienen el objetivo de hidratar los pechos.

Efectos de la lactancia en el pecho

En este apartado nos centramos en contarte cuáles son los principales efectos de la lactancia en el pecho: los pechos pueden gotear, se puede perder peso y puede darse una diferencia de tamaño entre los dos pechos, entre otras.

  • Los pechos pueden gotear: durante este periodo, cuando es el momento de amamantar es posible que tus pechos puedan gotear algo de leche. Además, esto no solo está ligado con el momento de amamantar. En los momentos de emoción o excitación también puede pasar.
  • Pérdida de peso: si has decidido darle el pecho a tu bebé es probable que pierdas peso. Esto se debe a que el bebé durante la lactancia absorbe algunas de las calorías de la madre.
  • Diferencia de tamaño en los pechos: es posible que durante la lactancia tengas un pecho más grande que otro. Esto se debe a que uno de los dos puede estar produciendo más leche que el otro pecho. No obstante, esta situación no es permanente y va variando.

¿Todos estos efectos de los que te hablamos los ‘sufren’ todas las mujeres? Lo cierto es que no. Cada persona, en este caso cada mujer, es diferente y tanto el embarazo como la lactancia pueden afectarle de una forma u otra.

¿Cómo reducir los efectos negativos en el pecho durante el embarazo y la lactancia?

Para reducir al máximo los efectos negativos del pecho en el embarazo y en la lactancia hay que realizar algunos cuidados diarios y tener en cuenta algunas recomendaciones. Por ejemplo: es muy importante hidratar bien el pecho y evitar determinados sujetadores.

  • Hidratar el pecho: tal y como hemos mencionado con anterioridad, uno de los principales efectos es que los pechos aumentan de tamaño y por ello la piel se estira en exceso, generando, posiblemente, estrías. Para evitar este y otros daños en la piel de la zona se recomienda hidratarla constantemente.
  • Seleccionar el sujetador correctamente: la elección del sujetador que lleves cada día durante el embarazo es muy importante, no solo para ir cómoda, también para reducir al máximo los efectos negativos que tiene el embarazo en el pecho. Es importante evitar los sujetadores que aros, seleccionar unos de buena sujeción y que el material de los mismos sea transpirable.

A pesar de estas recomendaciones, sabemos que hay efectos que no se pueden evitar (aunque sí reducir con las recomendaciones anteriores). Por ejemplo, cuando el pecho se reduce después del embarazo y la lactancia, este se queda mucho más caído debido al aumento que ha sufrido en las dos etapas.

Después de la lactancia las glándulas mamarias dejan de trabajar y el pecho vuelve a llenarse de grasa. Durante este proceso el pecho suele estar caído y blando y, aunque lo más habitual es recuperarlo antes del año, en otras muchas mujeres que el pecho vuelva a su ‘estado original’ es una misión complicada.

Para estos casos, desde Clínica Dual, recomendamos una mastopexia, intervención quirúrgica conocida como ‘elevación de senos’. Esta operación normalmente se realiza a personas que han experimentado un cambio de peso importante, o a aquellas que han pasado por las etapas de embarazo y lactancia.

Aunque es una operación sencilla se precisa de anestesia general y una recuperación de entre 1 y 2 semanas, un tiempo que varía según el paciente.

Las posibles complicaciones que pueden darse en la elevación de los senos son las propias de cualquier intervención quirúrgica. Por ejemplo: hematomas, infecciones, hiperpigmentación de cicatrices, crecimiento de la cicatriz, etcétera. Aunque todas estas complicaciones son muy poco frecuentes.

Si estás interesada en una elevación de senos en Valencia sea cual sea tu motivo puedes ponerte en contacto con nosotros. Te ofreceremos toda la información que necesites sobre esta intervención.