Peeling facial o limpieza facial

el peeling facial - clinica dual

El peeling facial y la limpieza facial son dos tratamientos para la piel del rostro que persiguen un mismo objetivo: mantener el rostro en perfecto estado. Sin embargo, estos dos tratamientos son diferentes, pues tanto el procedimiento como los resultados son completamente distintos.

¿Qué es un peeling facial?, ¿y una limpieza facial?, ¿cuáles son las principales diferencias?, ¿qué tipos de peelings químicos existen? Con la intención de ayudarte a saber cuál es el más indicado para ti y tu tipo de rostro, en este artículo, desde Clínica Dual, nuestra clínica médico estética de Valencia, te resolvemos todas estas preguntas. Además, te explicamos cuáles son los procedimientos para llevar a cabo cada uno de estos tratamientos, así como algunas de las sustancias utilizadas en los diferentes tipos de peelings.

¿Qué es un peeling?

¿Qué es y para qué sirve un peeling? El peeling es un tratamiento que tiene el objetivo de eliminar las capas más superficiales de la piel y de rejuvenecer el rostro, puesto que disminuye las arrugas, regula la hidratación y proporciona luminosidad extra y firmeza.

Se realiza aplicando varias sustancias que exfolian la piel, eliminando las capas más envejecidas y sustituyéndolas para nuevas capas. Puesto que para realizar este tratamiento se requieren sustancias formuladas con ácidos, es necesario que se lleve a cabo por profesionales especializados.

Y, ¿cómo se hace el peeling facial? El profesional, en primer lugar coloca un antiséptico por la zona que va a tratar, después aplica los agentes exfoliantes y retira los restos de los agentes químicos usando una sustancia neutralizadora. Por último, aplica una crema de protección para evitar que el sol pueda dañar la piel.

El peeling químico es uno de los tratamientos faciales indicados para personas que tienen la piel seca y apagada, envejecida o con acné.

En este vídeo te enseñamos cómo el peeling facial disminuye las arrugas, ayuda a tratar la grasa facial y ayudando a rejuvenecer el rostro, dejando una cara con una piel renovada, más tersa y luminosa.

¿Qué es una limpieza facial?

Como se ha comentado en la introducción del artículo, la limpieza facial, al igual que el peeling, tiene el objetivo de tratar la piel del rostro para darle un aspecto luminoso, joven y homogéneo. Sin embargo, este tratamiento centra sus esfuerzos en la oxigenación de la piel y la limpieza de las impurezas, tales como puntos negros, escamaciones, granos, etcétera.

En definitiva, la limpieza facial es  uno de los tratamientos perfectos para mantener la higiene de la epidermis del rostro.  Está recomendado para personas que poseen tanto pieles grasas, como pieles secas, y sobre todo para aquellas que han perdido la luminosidad y buscan un rostro limpio y suave.

Para realizar una limpieza facial el profesional debe hacer un estudio de la piel con el objetivo de determinar cuáles son las necesidades de la misma y qué tipo de piel es. Una vez ha identificado el tipo de piel realiza una limpieza de cutis que elimina la suciedad de la piel del rostro más superficial y, después, realiza una exfoliación para eliminar las impurezas más profundas.

Tras estos dos procedimientos (retirada de suciedad superficial y limpieza de impurezas profundas), cierra los poros, baja la inflamación y realiza un masaje para relajar la piel y devolverle la tersura. Por último, nutre la piel con diferentes productos, como por ejemplo: mascarillas.

Diferencias entre peeling facial y limpieza facial

Aunque el peeling facial y la limpieza facial se centran en el cuidado de la piel, son muy distintos, tal y como hemos apuntado con anterioridad.

Mientras que en el peeling facial se utilizan productos químicos que descaman la piel para eliminar marcas, manchas, acné, etcétera, la limpieza facial es un tratamiento que busca limpiar en profundidad la piel, y por tanto no elimina manchas, marcas, etcétera. A pesar de que la limpieza facial también elimina impurezas, su principal función es eliminar la suciedad depositada en el rostro por agentes externos, maquillaje, etcétera.

¿Qué tipos de peeling existen?

A continuación detallamos los tipos de peelings químicos que existen en función de la potencia del preparado y en función del problema a tratar.

En función del problema a tratar:

  • Peeling para tratamiento de acné: es el peeling que tiene el objetivo de aportar homogeneidad a la epidermis del rostro, eliminando el acné. Normalmente se realizan con ácido ferúlico y salicílico, por ello es conocido como el peeling químico ácido salicílico.
  • Peeling contra el fotoenvejecimiento y las manchas: es el peeling destinado a difuminar y eliminar las manchas del rostro. Además, también centra sus objetivos en la prevención de nuevas manchas y protege la piel de los rayos UVB y UVA. Este tipo de peeling normalmente emplea sustancias compuestas por ácido ferúlico.
  • Peeling contra las arrugas: es el peeling que busca disminuir las arrugas y devolver al rostro su aspecto joven y saludable. Este peeling se realizada a base de ácidos tamponados y también disminuye manchas y cierra los incómodos poros.

En función de la potencia del preparado:

  • Peeling profundo: el peeling profundo es aquel que actúa en las capas más profundas de la piel del rostro. Este tipo de peeling es el más agresivo, por ello es el que ayuda en la eliminación de las arrugas más profundas, de las manchas solares más graves, de la flacidez, e incluso de otros problemas, como por ejemplo: la queratosis. Es el tratamiento que tiene el objetivo de renovar la piel desde el interior hasta el exterior y aunque necesita mayor periodo de recuperación, sus resultados son asombrosos.
  • Peeling medio: el peeling medio es aquel que penetra un poco más. Llega hasta la dermis, la siguiente capa a la epidermis. Se realizan este tipo de peelings para eliminar las manchas solares, las arrugas un poco más profundas, y otros signos de envejecimiento.
  • Peeling superficial: los peeling superficiales son aquellos que afectan solo a la epidermis, es decir, a la capa más superficial o externa de la piel. Su objetivo es corregir pequeñas imperfecciones o imperfecciones superficiales generadas por el acné, entre otras cosas. También difumina pequeñas arrugas, poros abiertos, y el tono heterogéneo del rostro.

Tipos de ácidos para realizar peelings

Con anterioridad te hemos citado algunos ácidos empleados para realizar los diferentes peelings en función del problema a tratar. No obstante, ahora te detallamos cuáles son los ácidos más comunes empleados para realizar desde un peeling para la cara a un peeling corporal, y de dónde provienen.

Estos ácidos son:

  • Ácido láctico: es el ácido extraído de la leche. Su principal objetivo es hidratar la piel y renovarla y, normalmente se emplea en los peelings destinados a disminuir y eliminar las machas de la epidermis.
  • Ácido glicólico: es el ácido extraído de la caña de azúcar. Los peelings de ácido glicólico pueden ser agresivos y se utilizan normalmente para eliminar manchas de la piel, reducir el envejecimiento y también el acné, siempre y cuando este no sea un acné inflamatorio.
  • Ácido salicílico: es el ácido extraído de las hojas del sauce. Tiene un potente efecto antiséptico, por ello su uso se ha limitado durante mucho tiempo a tratar el acné. No obstante, recientemente se demostraron los beneficios que este ácido tiene también para las manchas de la piel.
  • Ácido mandélico: es el ácido que se extrae de las almendras. A diferencia de otros ácidos, este no produce tanta irritación, por lo que se emplea, sobre todo, para realizar peelings en pieles más sensibles. Sus usos son, principalmente, eliminar manchas y disminuir el acné.
  • Ácido retinoico: este ácido aumenta la producción de colágeno de la piel, por lo que está indicado, sobre todo, para frenar el envejecimiento, difuminando las arrugas y paralizando la formación de nuevas. Este peeling es conocido como peeling químico de ácido retinoico.

¿Cada cuánto hacerse un peeling o una limpieza facial?

¿Te preguntas cada cuánto tiempo debes hacerte un peeling o una limpieza facial?

No hay un tiempo establecido para ello. La frecuencia con la que una persona debe hacerse un peeling o una limpieza facial variará en función de sus hábitos y estilo de vida, de su entorno, y también del cuidado diario que dicha persona le ofrezca a su piel.

No obstante, lo recomendable es realizarse uno de estos tratamientos siempre en los cambios de estación, cuando la piel se encuentra mucho más apagada y cuando todas las impurezas se ven perfectamente.

Desde Clínica Dual te recomendamos que te pongas en manos de profesionales para que te indiquen con qué frecuencia debes realizarte cualquiera de estos tratamientos, y también para que te indiquen qué debes hacer para mantener los efectos entre un peeling o limpieza facial y otro.

La contaminación ambiental, el maquillaje, la alimentación y algunos malos hábitos como el tabaco, influyen en el estado de salud de nuestra piel, haciendo que esta pierda vitalidad, frescura, que se ensucie más, etcétera. Por ello, si quieres recuperar la juventud y conseguir un rostro más limpio, hidratado y homogéneo y buscas una clínica donde realizarte una limpieza facial o un peeling en Valencia, o quieres saber cuánto cuesta un peeling facial, ponte en contacto con nosotros. Nuestros especialistas te ayudarán a saber cuál es el mejor tratamiento facial para ti realizando un estudio de la piel de tu rostro.