¿Qué es la Blefaroplastia o Cirugía Estética de los Párpados?

operacion-parpados-valencia-blefaroplastia-valencia-parpados-caidos-valenciaSiendo los ojos el “espejo del alma”, nada tan fastidioso como mostrar un “alma cansada” por culpa de unos párpados caídos o unas bolsas de ojos.

Rasgos que son inevitables con el paso del tiempo: las bolsas grasas en los párpados, que producen una sensación de hinchazón, y el exceso de piel son rasgos que aparecen a partir de los 30 años, aunque pueden presentarse antes si son de carácter hereditario o fruto de enfermedades (como el hipertiroidismo).

La blefaroplastia, como cirugía estética rejuvenecedora, ha avanzado mucho con el tiempo: antiguamente, simplemente se extirpaba la grasa y la piel sobrantes. Esto tenía un problema: aunque la mejora en aspecto era pronunciada, con los años se acababa con un aspecto hueco y de “operado” en los ojos. Hoy día, los cirujanos cuidan especialmente la grasa de la órbita del ojo para prevenir esto.

A medida que el conjunto formado por el párpado inferior y la mejilla envejecen, no sólo aparecen bultos grasos y arrugas, sino que los tejidos de la zona media del rostro se descuelgan, produciendo un surco bajo el párpado que da lugar a nuevas líneas de sombra. La blefaroplastia actual, en vez de simplemente quitar grasa de la órbita, también la reposiciona para crear relleno en las zonas donde hace falta. Si fuera necesario, también puede alzar los tejidos caídos, rejuveneciendo los rasgos y evitando el “look de operado”.

La operación de blefaroplastia

Es una intervención de cirugía plástica relativamente breve, entre media hora y una hora. generalmente se hace con anestesia local junto a una sedación suave.

En su versión más sencilla, consistente en retirar exceso de piel y grasa, el cirujano hace las incisiones en sitios que disimularán las cicatrices: en el pliegue del párpado superior, y cerca de las pestañas para el párpado inferior. En las personas jóvenes no suele ser necesario retirar piel, así que puede quitarse la grasa a través de un corte en el lado interno del párpado inferior (a esto se le llama abordaje transconjuntival).

Tras la operación, se utilizan compresas frías sobre los párpados para disminuir los edemas y moratones. El paciente puede irse a casa tras unas dos o tres horas. Allí seguirá usando compresas o hielo durante unos dos días, teniendo la cabeza en alto y, como mucho, tomando algún calmante como el Paracetamol (es una operación casi indolora, y no debería hacer falta usar calmantes más allá del primer día). Habrá de impedir que llegue calor a la zona, lo que implica, por ejemplo, no comer alimentos que estén muy calientes.

Deberá seguir una rutina de aseo de los ojos (lavarlos varias veces al día con suero o manzanilla), y emplear productos lubrificadores. Es normal notar tirantez, sequedad y lagrimeo. Aunque se puede hacer vida relativamente normal durante esos primeros días tras la operación, en la práctica es necesario esperar de cuatro a cinco días antes de volver a la rutina diaria.

Los puntos de sutura se retiran entre el cuarto y sexto día. Los pequeños moratones tardarán unos pocos días más en desaparecer. Y los que usen lentes de contacto han de esperar dos semanas antes de volver a ponérselas.

No suelen haber complicaciones: lo normal es que se produzcan algunos tipos de molestias durante la convalecencia, como un poco de malestar, lagrimeo, dificultad en cerrar del todo los párpados sobre todo al ir a dormir, conjuntivitis, etc. En todo caso, como problemas a los que estar atento si aparecen, están:

  • Ojo redondo: se ve una banda blanca bajo el iris. Si es igual o menor a un milímetro, será pasajera; pero si es mayor indica que se ha quitado demasiada piel.
  • Ectoprión: ocurre cuando el párpado inferior queda caído y ligeramente vuelto del revés, y se produce por quitar piel en exceso. Para corregirlo y conseguir un resultado estético es necesario realizar un injerto de piel.
  • Hematomas: es la acumulación de sangre que se produce cuando un vaso sangra después de la intervención.
  • Epífora o lagrimeo: se produce cuando hay algún factor irritante (hilo), un resecamiento de la cornea, o a veces por una conjuntivitis infecciosa. En los tres casos, se resuelven fácilmente. Puede ocurrir también por una alteración en las vías lacrimales, generalmente de origen inflamatorio y carácter transitorio.