Sudoración Axilar, ¿debo controlarla?

Sudoración AxilarLa sudoración es un proceso natural del organismo que permite regular la temperatura corporal. Sin embargo, algunas personas sufren de hiperhidrosis o exceso de sudoración, lo que genera problemas a nivel social y de autoestima, al no poder estar cómodos consigo mismo.

CAUSAS DE LA SUDORACIÓN AXILAR EXCESIVA

La hiperhidrosis se localiza generalmente con mayor frecuencia en axilas, palmas de las manos y plantas de los pies y puede ser:

Primaria: suele ser más localizada (focal) y de causa desconocida.

Se relaciona claramente con una hiperactividad simpática y un exceso de respuesta sudomotora. Las situaciones de tensión, como la excitación o el estado de nervios, suelen exacerbar el cuadro.

Ciertos hábitos, tales como el consumo de algunas bebidas, nicotina, cafeína y ciertas comidas u olores también pueden disparar el grado de sudoración de estos pacientes.

Secundaria: obedece a situaciones clínicas subyacentes y suele tener un patrón corporal más generalizado. Puede aparecer en distintos momentos de la vida del paciente en relación con la menopausia, ciertos medicamentos, problemas de tiroides, tumores o intoxicaciones.

COMO DEJAR DE SUDAR EN LAS AXILAS

TRATAMIENTOS MÉDICO-DERMATOLÓGICOS (no invasivos)

  1. Antisudorales. Se denominan antisudorales a aquellos productos que inhiben la sudoración a diferencia de los desodorantes, que tratan de minimizar el olor. Actualmente los productos comercializados tienen ambas propiedades; se emplean habitualmente sales de aluminio en forma de aplicación tópica. Su eficacia es baja y generalmente se acompaña de fenómenos irritativos que pueden minimizarse con un uso correcto de la misma.
  1. Sustancias anticolinérgicas. Teóricamente, estos medicamentos podrían ayudar a tratar la sudoración excesiva ya que impiden la estimulación de todas las glándulas del sudor y por lo tanto pueden limitar la sudoración a nivel de todo el organismo, pero el uso a largo plazo no es recomendable debido a algunos efectos secundarios graves.
  1. Iontoforesis. Requiere la compra de un aparato especial emisor de corrientes galvánicas y un correcto entrenamiento en el uso del mismo si el paciente lo utiliza en su domicilio.
  1. Toxina botulínica. La infiltración de toxina botulínica se realiza a través de agujas muy finas inmediatamente por debajo de la piel. Su administración, en la misma consulta médica, genera un bloqueo temporal de la función de las glándulas sudoríparas, por lo que reduce la producción de sudor en las áreas donde se aplica. El paciente puede reanudar su actividad normal inmediatamente después del tratamiento.

TRATAMIENTOS QUIRÚRGICOS

Cuando todos los tratamientos explicados anteriormente fallan, la cirugía se convierte en una opción.

Hay dos tipos de cirugías  usadas para el tratamiento de la  hiperhidrosis.

– Una de ellas es el curetaje o la liposucción de la axila, que elimina directamente las glándulas sudoríparas.

– La otra opción es la simpatectomía torácica endoscópica (STE), que es una cirugía mayor y consiste en inutilizar los nervios de la médula espinal a nivel del tórax, responsables de la inervación de las glándulas sudoríparas de las axilas, manos y cara.

La STE es la última opción, ya que es un procedimiento más complejo y que presenta mayores riesgos, siendo llevada a cabo bajo anestesia general.

A pesar de ser un procedimiento con tasas de éxito alta, el STE presenta un efecto adverso común e  inconveniente: la sudoración compensatoria. Este efecto consiste en una intensa y excesiva sudoración que se produce en otras áreas del cuerpo, principalmente en la espalda, el abdomen y las piernas. Es un efecto secundario importante, que trae gran insatisfacción, porque el sudor puede ser tan intenso o inclusive peor que la sudoración original que llevó a la cirugía.

Para más información contacta con los médicos expertos de Clínica Dual, y te aconsejarán cuál es la mejor solución para tu caso.

 

¿Sudan más los hombres que las mujeres?

Los hombres sudan más que las mujeres. Según un estudio del Laboratorio de Investigación de Rendimiento Humano de la Universidad Internacional de Osaka, las mujeres tienen un sistema de transpiración menos eficiente. O dicho de otro modo, cuando aumenta el nivel de esfuerzo, los hombres aumentan su nivel de sudoración en mayor medida que las mujeres.

Los hombres sudan de forma más eficaz, mientras que las mujeres requieren de un ejercicio más intenso para romper a sudar.

Aunque las mujeres tienen más glándulas sudoríparas que los hombres, son ellos los que producen más sudor, esto se debe a que ellas necesitan una temperatura más elevada para transpirar mientras a diferencia de los hombre generar mayor calor metabólico.

Así como la cantidad de sudor es diferente para ambos géneros, la distribución también es diferente, los hombres suelen sudar con mayor frecuencia en el torso mientras que las mujeres lo hacen a través de las manos, los brazos y los pies.

 

Resultados del tratamiento de hiperhidrosis axilar con toxina botulínica

Se ha demostrado científicamente que cerca del 90% de los pacientes después de una única sesión suda mucho menos o nada.
La disminución del sudor empieza a notarse al cabo de dos o tres días de manera progresiva y puede durar entre cuatro meses y un año (con una duración media de los efectos de unos 7 meses), dependiendo de las características particulares de caso.

En la mayoría de los casos, los pacientes suelen realizarse este tratamiento una vez al año, cuando empieza el calor (desde mayo) y el efecto les suele durar hasta noviembre, para volver a repetirlo de nuevo cuando vuelve el calor.
Para aquellos casos más severos, el tratamiento se puede repetir incluso tres veces al año.

Las inyecciones de toxina botulínica son seguras, efectivas y mejoran la calidad de vida de estos pacientes.

Por su comodidad y resultados, es, hoy en día, el tratamiento para la hiperhidrosis axilar más utilizado.